Los mejores kits de videovigilancia

Sentirse seguro en casa o cuando se está fuera de ella es un aspecto fundamental para vivir con tranquilidad. Una herramienta que puede ayudarle a conseguir este objetivo es un kit de videovigilancia.

En el mercado se pueden encontrar muchos productos de diferentes rangos de precios, por lo que hacer una elección satisfactoria no es fácil.

El objetivo de esta guía es tratar de entender exactamente qué es y cómo funciona un kit de videovigilancia, y analizar los aspectos técnicos más importantes para poder realizar una compra que se ajuste a sus necesidades específicas.

KITS DE VIDEOVIGILANCIA: LA MEJOR RELACIÓN CALIDAD-PRECIO

Kit de videovigilancia: qué es y qué tipos existen
Un kit de videovigilancia se compone de varias cámaras, conectadas entre sí mediante cables o de forma inalámbrica.

El objetivo es vigilar determinadas zonas dentro y fuera de un entorno, así como alertar al usuario de una posible intrusión y grabar imágenes.

El componente principal es la cámara de vídeo, que debe elegirse en función del punto de instalación y estar equipada con un sensor óptico para detectar el movimiento y luces LED para la visión nocturna, con el fin de alertar rápidamente en caso de situaciones sospechosas.

El otro componente es el grabador con un número de canales igual al número de cámaras instaladas y equipado con un disco duro interno para almacenar las imágenes. Luego hay toda una serie de cables para conectar las cámaras al grabador y alimentar los distintos componentes.

En los sistemas profesionales puede haber un monitor dedicado, pero normalmente para los kits de vigilancia doméstica se utiliza la pantalla del ordenador o un dispositivo móvil.

Definir los tipos existentes no es nada fácil dadas las numerosas variables que pueden distinguir un sistema de otro.

Una primera subdivisión es entre kits de videovigilancia CCTV o IP. Los primeros son sistemas que siempre se han utilizado para vigilar un entorno y que nacieron en los años 80.

Actualmente se sigue hablando de circuito cerrado de vigilancia, pero en realidad son sistemas conectados a una red LAN y que permiten la gestión a distancia.

Los sistemas IP son los más populares y están diseñados para funcionar conectados a la red doméstica: garantizan una fácil instalación y un cómodo control de la vigilancia fuera de casa mediante una conexión en la red UMTS con dispositivos móviles y aplicaciones especiales.

Otras dos categorías son los kits con cables y los inalámbricos. En realidad, no hay sistemas completamente libres de cables, ya que las cámaras, aunque estén en modo Wi-Fi, deben seguir recibiendo energía.

Existen soluciones con baterías recargables, pero son sistemas adecuados para un uso ocasional y no como lugares fijos.

Muchos otros factores conducen a la diversificación de los sistemas de videovigilancia, como el tipo y el número de cámaras, el uso en exteriores o en interiores, el método de grabación, la resolución y la distancia de disparo.

Todos los elementos que abordaremos específicamente más adelante y de los que depende el éxito de la elección.

 

Por qué instalar un kit de videovigilancia

La razón que lleva a cada vez más personas a instalar estos sistemas es aumentar la seguridad personal.

Es una opción obligatoria en determinados entornos laborales, pero también se ha convertido en una prioridad en los hogares.

Gracias al desarrollo tecnológico, un buen kit de videovigilancia puede adquirirse por una pequeña cantidad de dinero y a menudo permite su instalación sin la intervención de un técnico.

Con un desembolso más o menos modesto, podrá vigilar toda su casa y vivir tranquilo incluso cuando esté fuera de casa por trabajo o de vacaciones.

¿Cómo funciona un kit de videovigilancia?

Un sistema de videovigilancia no es nada especialmente complicado. Una vez instaladas las cámaras en los puntos sensibles y realizadas las conexiones, el sistema funciona por sí solo.

No tendrá que preocuparse de nada, ya que recibirá notificaciones y alertas si una zona concreta es traspasada por el movimiento. También puede ver en tiempo real en la pantalla del monitor o del smartphone la zona vigilada, verificando que todo está en orden. Además, al final del día puedes ver las imágenes grabadas por el sistema.

 

KIT DE VIDEOVIGILANCIA WI FI

Cómo elegir un kit de videovigilancia: las características más importantes
Antes de analizar los distintos aspectos técnicos, conviene destacar la importancia de establecer un presupuesto de gastos. Un consejo es encontrar un compromiso eligiendo una tecnología menos compleja y puntera, pero que siga siendo fiable.

No hay que olvidar que un sistema de este tipo funciona las 24 horas del día y en cualquier condición climática, por lo que la solidez de los componentes es un aspecto esencial. Si te ves obligado a tomar una decisión de ahorro, es una buena idea invertir más en la unidad central que contendrá todo el material grabado y menos en las cámaras.

Veamos las características que hay que tener en cuenta antes de comprar el mejor kit de videovigilancia.

Número y forma de las cámaras
Para evitar estimaciones aproximadas, basta con tomar un plano de la casa e identificar los puntos que hay que vigilar. Esto le dará una idea precisa del número de cámaras que necesitará, lo que puede ser muy útil si quiere solicitar un presupuesto personalizado.

En el mercado se pueden encontrar kits a partir de un mínimo de 2 cámaras, hasta 32 elementos. Un proyecto preciso permite comprar un sistema adecuado a las necesidades reales y capaz de explotar todo el potencial evitando el derroche innecesario de hardware.

En cuanto a la forma de las cámaras, se dividen básicamente en tres categorías:

De bala: también se llaman comúnmente cámaras de cañón por su forma cilíndrica alargada y se utilizan, sobre todo, en entornos exteriores. Este tipo se caracteriza por tener un toldo para proteger del sol y un gran número de LEDs para permitir una clara visión nocturna.

Cúpula: también conocidas como cámaras domo por su característica forma semiesférica. Tienen un tamaño mucho más compacto, un diseño más sofisticado, ofrecen un amplio ángulo de visión y son la mejor opción para la vigilancia en interiores.

PTZ: significa Pan Tilt Zomm y es similar a las cámaras domo, pero con un sistema de motorización controlable a distancia que permite movimientos muy rápidos. Son adecuadas para instalaciones de interior y exterior, pueden girar hasta 360 grados y ofrecen panorámicas horizontales y verticales.

¿Cámaras con cable o Wi-Fi?
Una de las mayores preguntas que se plantea quien compra un kit de videovigilancia es si debe optar por el cable o por el Wi-Fi. La solución más fiable y segura es, sin duda, la de las conexiones por cable; el inconveniente es una instalación más incómoda.

Si te has decidido por un sistema Wi-Fi, puedes encontrar tanto kits con Wi-Fi propio listos para usar como para ser configurados mediante la conexión a tu red doméstica. Este último es, con mucho, el mejor método inalámbrico, ya que garantiza una cobertura adecuada y una buena posibilidad de expansión.

Distancia de disparo y resolución
Estos dos elementos tienen una influencia decisiva en el precio. La distancia de disparo sólo es relevante durante la visión nocturna. Una cámara con 18 LEDs puede cubrir hasta 15 m, pero si necesitas cubrir distancias mayores debes buscar modelos con 24 LEDs (15 a 30 m) o 48/54 LEDs que pueden cubrir hasta 50 m.

La nitidez de las imágenes está relacionada con la resolución que ofrece el sensor óptico. No se deje engañar por productos que prometen altos valores de megapíxeles (MP), que no garantizan necesariamente fotos y vídeos de alta calidad.

Lo que marca la diferencia es el tamaño del sensor. Cuanto más grande sea el sensor, mejor podrá absorber la luz y ofrecer imágenes nítidas.

Las cámaras con una resolución de 1/2 MP son adecuadas para tomas en interiores hasta 15/20 m. Para obtener más detalles, elige modelos con 3 a 5 MP. Si quiere lo último en definición, considere la posibilidad de comprar un kit de 8 MP.

Grabación de imágenes
El grabador suele tener un número de canales igual al número de cámaras instaladas y un disco duro mecánico de gran capacidad en su interior para grabar las imágenes.

Esta grabación puede activarse en función de una franja horaria determinada por el usuario o siguiendo los movimientos o el reconocimiento facial (sólo en los modelos profesionales).

El grabador puede conectarse a un monitor y siempre está dotado de un mando a distancia, así como de gestión vía WEB o App en sistemas IP. En muchos casos es posible contratar servicios en la nube, es decir, guardar los contenidos grabados en un servidor remoto y poder recuperarlos en caso de necesidad.

Ventajas y desventajas
Las principales ventajas de un kit de videovigilancia son:

personalización satisfactoria al poder elegir el número y la forma de las cámaras;
fácil instalación
uso muy intuitivo;
un buen nivel de seguridad sin tener que gastar cantidades exorbitantes de dinero;
posibilidad de grabar y revisar imágenes y vídeos.

Desventajas:

Para ampliar un sistema, a menudo es necesario sustituir el registrador;
Es difícil integrar cámaras de otras marcas.
Instalación del kit de videovigilancia
La instalación de un sistema de videovigilancia puede parecer complicada, pero en realidad es más fácil de lo que se imagina. Sin embargo, si no tienes experiencia en trabajos de bricolaje y tienes pocos conocimientos de electricidad e informática, deberías contratar a un profesional.

El primer paso es colocar los cables, que serán más o menos numerosos según el kit de videovigilancia que elija.

En el peor de los casos, tendrás que colocar tanto el cable de alimentación como el cable LAN, este último ausente en los sistemas inalámbricos con conexión Wi-Fi.

En esta etapa hay que encontrar las mejores rutas para llegar a todos los componentes con la menor dificultad posible, evitando la formación de nudos y limitando las torceduras.

El siguiente paso es la instalación de las cámaras en los puntos predeterminados dentro y posiblemente fuera de la casa. Esta operación requiere atención en la elección de la inclinación correcta para permitir una visión lo más clara posible de la zona a vigilar.

En el caso de los modelos de exterior, es conveniente comprobar que la luz del sol o las lámparas no inciden directamente en los objetivos de la cámara, comprometiendo así la filmación diurna y nocturna.

Las llamadas partes activas, es decir, la fuente de alimentación y el registrador, deben instalarse en el interior y bien protegidas, pero con una buena ventilación para evitar el sobrecalentamiento. Una ocultación adecuada impide que los intrusos y las personas sin acceso autorizado se lleven fácilmente el equipo con las imágenes grabadas.

Kit de videovigilancia: consideraciones finales
Elegir un kit de videovigilancia no es fácil debido a la gran variedad de modelos que hay en el mercado. Para evitar compras insatisfactorias o verdaderas trampas, conviene tener una idea clara de las necesidades reales, establecer y respetar un presupuesto y, sobre todo, no dejarse tentar por súper ofertas con datos técnicos sorprendentes pero con precios de productos de nivel básico.

Detrás de los sensores ópticos de última generación con resoluciones estratosféricas que se ofrecen a precios realmente baratos se esconde casi siempre un kit de escasa fiabilidad y modesto rendimiento.

Última actualización el 2021-05-06 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados